Haz esta prueba de 5 preguntas y sabrás tu riesgo cardíaco

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¿Tu estilo de vida está poniendo en riesgo tu corazón? Haz esta prueba rápida

Se levanta temprano, trabaja todo el día, come algo en el camino, llega tarde a casa, se acuesta pensando en lo de mañana. Los fines de semana descansa un poco pero el teléfono no para, hace años que no va al médico porque “me siento bien”, toma café desde las siete de la mañana, duerme seis horas si tiene suerte. Podría ser cualquier persona, podría ser alguien que conoces. Podría ser tú.

Y lo que esa persona llama “estilo de vida normal”, la cardiología lo llama acumulación de factores de riesgo cardiovascular, no uno, varios. Actuando simultáneamente. Silenciosamente. Sin dar señales visibles hasta que dan una señal que ya no puede ignorarse.

El 29 de septiembre, Día Mundial del Corazón, existe para recordar algo que las estadísticas ecuatorianas confirman con una consistencia que debería incomodar: las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en Ecuador, según datos del INEC 2022, no el cáncer, no los accidentes. El corazón. Y la mayoría de esas muertes tienen factores de riesgo que pudieron identificarse y modificarse años antes.

Antes de continuar, responde estas cinco preguntas con honestidad.

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La prueba: cinco preguntas sobre tu corazón

Pregunta 1: ¿Cuándo fue la última vez que mediste tu presión arterial?

Si la respuesta es “hace más de un año” o “no recuerdo”, ya tienes información relevante.

La hipertensión arterial presión sistólica igual o mayor a 130 mmHg es el factor de riesgo cardiovascular más prevalente en Ecuador. El MSP estima que afecta a más del 28% de los adultos ecuatorianos. Y la mayoría de personas hipertensas no lo sabe porque la hipertensión no duele, no produce síntomas evidentes en sus etapas iniciales y solo se detecta midiéndola.

La presión arterial debería medirse al menos una vez al año en adultos sanos. Con mayor frecuencia si hay historial familiar de hipertensión, si se tiene sobrepeso o si se consume sal en cantidades elevadas como ocurre frecuentemente en la dieta ecuatoriana, especialmente en la costa.

Pregunta 2: ¿Haces al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana?

150 minutos. Aproximadamente 30 minutos al día, cinco días a la semana. Caminar a paso rápido, nadar, andar en bicicleta, bailar. No necesariamente ir al gimnasio.

Si la respuesta es no, estás en el grupo mayoritario: el INEC reporta que más del 60% de los adultos ecuatorianos no alcanza ese umbral mínimo de actividad física recomendado por la OMS. Y ese sedentarismo tiene consecuencias cardiovasculares medibles: mayor rigidez arterial, menor eficiencia cardíaca, mayor acumulación de grasa visceral la que rodea los órganos internos y es la más peligrosa desde el punto de vista cardiovascular.

Pregunta 3: ¿Duermes entre 7 y 9 horas la mayoría de las noches?

El sueño insuficiente crónico no es solo cansancio. Es un factor de riesgo cardiovascular independiente con efectos medibles sobre la presión arterial, la inflamación sistémica y el ritmo cardíaco.

Un estudio publicado en European Heart Journal en 2021 encontró que las personas que duermen menos de 6 horas tienen un 20% más de probabilidad de desarrollar un infarto que las que duermen entre 7 y 8 horas, controlando por otros factores de riesgo.

En Ecuador, donde el INEC reporta que más del 40% de la población adulta duerme menos de las 7 horas recomendadas, este factor está contribuyendo al riesgo cardiovascular de millones de personas de forma silenciosa.

Pregunta 4: ¿Sabes cuál es tu nivel de colesterol y glucosa en sangre?

El colesterol elevado y la glucosa alta son dos de los factores de riesgo cardiovascular más importantes. Y los dos pueden existir durante años sin producir síntomas visibles.

En Ecuador, la diabetes tipo 2 afecta a aproximadamente el 10% de la población adulta según el MSP. La dislipidemia colesterol o triglicéridos elevados tiene una prevalencia similar. Ambas condiciones dañan los vasos sanguíneos de forma progresiva, aumentando el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular de forma significativa.

Un análisis de sangre básico que incluya glucosa en ayunas y perfil lipídico debería hacerse al menos cada dos años en adultos sin factores de riesgo, y anualmente en quienes los tienen. En Ecuador, el IESS lo cubre para afiliados. El MSP lo ofrece en unidades de primer nivel. En laboratorios privados, el costo oscila entre $15 y $30 dólares.

Pregunta 5: ¿Experimentas estrés intenso de forma regular y no tienes estrategias activas para manejarlo?

El estrés crónico no es solo un problema emocional. Es un problema cardiovascular. El cortisol elevado de forma sostenida aumenta la presión arterial, acelera la frecuencia cardíaca, promueve la acumulación de placa en las arterias y produce inflamación sistémica que daña los vasos sanguíneos. Las personas con estrés crónico sin manejo tienen un riesgo cardiovascular significativamente mayor que las que tienen niveles similares de otros factores de riesgo pero con mejor gestión del estrés.

En Ecuador, donde la presión económica, el tráfico urbano, las jornadas laborales largas y la incertidumbre del entorno producen niveles de estrés que el INEC registra en aumento sostenido desde 2019, este factor merece atención específica en cualquier conversación sobre salud cardiovascular.

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Cómo leer tus respuestas

Si respondiste “sí” a las cinco preguntas: tu estilo de vida actual está alineado con los principales factores de protección cardiovascular. Mantener esos hábitos es el trabajo más importante.

Si respondiste “no” a una o dos: tienes áreas de mejora concretas e identificadas. Empezar por la que más impacta en tu vida cotidiana generalmente el sueño o la actividad física produce efectos que se extienden a los demás factores.

Si respondiste “no” a tres o más: tu acumulación de factores de riesgo merece una conversación con tu médico. No para alarmarte. Para tener una evaluación de base que permita actuar antes de que algo más serio requiera una intervención de emergencia.

Lo que el corazón ecuatoriano necesita que el sistema de salud todavía no puede dar solo

Hay una realidad del sistema de salud ecuatoriano que la conversación sobre salud cardiovascular no puede ignorar. El acceso a cardiología especializada fuera de Quito y Guayaquil es limitado. Las listas de espera en el IESS para consultas especializadas pueden extenderse meses. Y la cultura de medicina preventiva ir al médico antes de que algo falle en lugar de cuando ya falló todavía está en construcción en la mayoría de hogares ecuatorianos.

Eso hace que la prevención primaria los hábitos que evitan que el problema aparezca sea más importante aquí que en sistemas de salud con mayor capacidad de respuesta especializada.

  • Medir la presión en la farmacia. Muchas farmacias ecuatorianas tienen tensiómetros disponibles para uso gratuito. No requiere cita ni costo.
  • Hacer el análisis de sangre básico en el MSP. Las unidades de primer nivel ofrecen análisis de glucosa y colesterol con derivación médica sin costo para quienes no tienen seguro privado.
  • Caminar. No como ejercicio programado con ropa especial y aplicación de tracking. Caminar. Al trabajo si es posible, al mercado, por el parque. Los 150 minutos semanales que la OMS recomienda no requieren infraestructura. Requieren decisión.

Errores que el corazón no perdona a largo plazo

  1. Saltarse los controles porque “me siento bien”. Las enfermedades cardiovasculares se construyen silenciosamente durante años. El infarto no avisa con semanas de anticipación. Avisa cuando el daño acumulado ya llegó a un punto crítico.
  2. Tomar medicamentos para la presión o el colesterol de forma intermitente. Los medicamentos cardiovasculares funcionan con continuidad. Tomarlos “cuando me acuerdo” o suspenderlos cuando los síntomas mejoran produce un efecto de rebote que puede ser más peligroso que no tomarlos.
  3. Creer que el riesgo cardiovascular es solo para mayores. El daño arterial empieza en la juventud. Los factores de riesgo que se instalan a los 30 cobran su precio a los 50. La prevención cardiovascular no tiene una edad mínima para empezar.
  4. Ignorar el historial familiar. Si uno de tus padres o hermanos tuvo un infarto antes de los 55 años hombres o los 65 mujeres, tu riesgo cardiovascular genético es significativamente mayor y merece evaluación médica específica independientemente de tus hábitos actuales.

Tu corazón late aproximadamente 40 millones de veces al año. Sin pedirte nada. Sin quejarse. Sin fallar hasta que el daño acumulado ya no puede compensarse. Lo mínimo que puedes hacer hoy es responder esas cinco preguntas con honestidad. Y si alguna respuesta te incomoda, usarla como información, no como culpa. Como punto de partida, no como juicio. El corazón que tienes mañana está siendo construido por las decisiones que tomas hoy. Y esas decisiones, a diferencia de la genética, sí las puedes elegir.

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